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Animación

Con un trazo simple e ideas genuinas genera una narrativa que emociona en el sentido más amplio del término. Quizás por ello, una grúa y una jirafa pudieron tomarse un barco juntas y no parar de viajar durante más de dos años por todo el mundo. 

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Por Pablo Acosta Larroca y Aponte A. Gutter.

  

EL VIAJE DE VLADIMIR 

(fecha de realización: Octubre 2007) 

Hay algo en los trabajos de Vladimir Bellini que se acerca a la idea de pureza, en el sentido de despojarse del virtuosismo tecnológico del que muchas veces peca este género para centrarse realmente en el corazón y en la mirada de sus entrañables personajes, como una vuelta a la esencia artesanal de la animación en sus orígenes. Es así que, con un trazo simple e ideas genuinas genera una narrativa que emociona en el sentido más amplio del término. Y es que para el propio animador, el verdadero valor de su obra como la de los realizadores que admira profundamente reside en la honestidad de sus trabajos. Quizás por ello, una grúa y una jirafa pudieron tomarse un barco juntas y no parar de viajar durante más de dos años por todo el mundo. 

Por Pablo Acosta Larroca y Nicolás Aponte A. Gutter

(Fotografías entrevista de Laura Perelli)


La grúa y la jirafa es tu primera película de animación, que fue tu tesis -por decirlo de alguna manera- del último nivel de la Carrera de Imagen y Sonido en la UBA, en la cátedra de Animación Sáenz Valiente(1). Nos gustaría que hablaras de este proceso y cómo se produce tu acercamiento a la animación como forma de expresión.

Comencé a acercarme a la cátedra Sáenz Valiente de DAV3(2) cuando aún estaba estudiando un nivel anterior. Tenía una amiga Lucía(3) que la estaba cursando y yo pasaba para ver las cosas que hacían. Digamos que ese es el primer paso que hizo que me empezara a interesar por la animación. Así que con esa primera experiencia decidí cursarla al año siguiente, haciendo algo que me despertaba cierto interés.

En un principio el objetivo era aprobar bien la materia -quería obtener un 10- pero por sobre todo... lo más importante a nivel personal era contar con la aprobación de Sáenz Valiente, que él me dijera “está bien, está bueno lo que estás haciendo” porque lo respetaba muchísimo. Y el proceso realmente fue buenísimo, porque fue a través de él que aprendí todo. De animación específicamente yo no sabía nada, nunca había leído nada siquiera y lo único que quería era hacer sonido. De hecho, antes de La grúa y la jirafa nunca había dirigido nada tampoco, ya que en los cortometrajes y prácticas que hice en la Carrera me dedicaba a eso, a hacer sonido, tanto en ficción como en documental. Y animación fue como “¡Ahhh sí, es acá!”. Fue ahí que conocí lo que es la animación realmente y enseguida me gustó muchísimo todo lo que tiene que ver con la idea, la cuestión de mezclar cosas que no existen con cosas que existen y que sean tan fluidas, que con cosas muy simples y pequeñas podés contar y transmitir algo gigantesco. Y todo ello, además, sin tener que gastar dos millones de dólares.

La verdad es que haberla cursado fue un descubrimiento clave para mí, porque me mostró todo el contenido de un cajón que no sabía que existía o que nunca había probado, porque de entrada te decían “vamos a probar todas las técnicas acá: van a tener que dibujar, van a tener que hacer plastilina...” Entonces, en el momento de hacer el trabajo final y decidir tu camino expresivo y la técnica a utilizar tenías una pincelada muy amplia porque habías aprendido de todo. Y además muy buenas enseñanzas que enseguida te daban un panorama muy claro de comprensión. Por ejemplo, algo que Sáenz Valiente subrayaba todo el tiempo y que me fue muy útil es “no cerrar el día de trabajo con una secuencia terminada”. Si cerrabas una secuencia tenías que empezar con otra y dejarla por la mitad para continuarla el día siguiente y así sucesivamente, porque las ganas de querer cerrarlo te obliga a sentarte para seguir al otro día. Es como una metodología de trabajo -más si trabajás sin una fecha de entrega, sin un dead-line- que te ayuda a ordenarte y lograr la continuidad de tu trabajo. Y es al día de hoy que sigo haciéndolo de ese modo.


¿Y cómo surge particularmente esta historia de amor entre una grúa y una jirafa?

Para ir a Ciudad Universitaria(4) me tomaba todo el tiempo la línea 37 de colectivo que pasa por el Zoológico y la 45 que volvía pasando por el puerto. Además, cuando se presentó el proyecto final en Sáenz Valiente mi idea era hacer algo que estuviera relacionado con la inmigración y la gente que se iba. Así que tenía eso y la idea de las jirafas y de las grúas, no más que eso. Así que me puse a investigar qué había pasado con estos “bichos” antes y descubrí dos cosas que fueron claves. La primera es que en Suecia existe un astillero donde arreglan los barcos en el que hay un conjunto de grúas y que el dueño las mandó a pintar todas como jirafas. Esa imagen fue como… la imprimí, la pegué en la pared y me dije “¡Sí! Va por este lado”. La segunda es que descubrí a un escritor español llamado Gómez de la Serna(5) que inventó un género literario llamado greguería(6), que es un texto de una sola línea y que expresa en forma ingeniosa un pensamiento con una especie de remate chistoso. Una de esas greguerías que escribió dice “Una jirafa es una grúa que come pasto”. También la imprimí y la puse al lado de la foto y me dije: “¡Ya está! Esto es algo que va a funcionar”. Como más o menos ya tenía a los personajes eso fue decisivo y aceleró la decisión.

Al principio iba a ser puro stop motion(7) porque quería hacerla con una grúa “Lego” de mi hermano pero después me dije “no, el fondo y todo lo hago en dibujo”. En este sentido, una cosa importante que me influyó muchísimo y que también fue como puntapié para hacerlo de esa manera fue el descubrimiento de dos series animadas que pasaban en la señal Locomotion(8) Phantasmagoria(9) y Dr. Katz(10). La primera con una imagen hiper poética y la segunda con un nivel de simpleza y sin ser muy prolijo, inclusive algo pixelado, lo que realmente me gustaba mucho. Ambas realizadas en 2D. Sumado a eso, cuando en Sáenz Valiente descubrí que existían las tabletas digitalizadoras ya sabía cómo lo iba a realizar. En mi casa siempre fuimos muy “compuman”, desde muy chicos y las computadoras, el mouse y el tablero me son muy familiares, los domino muy fácilmente... entonces el lápiz en la computadora era perfecto porque me sentía muy cómodo. Así que probé con eso.


Nos gustaría profundizar en lo relacionado al proceso creativo. Una vez que encontraste la idea ¿cómo trabajaste la estructura y sobretodo los elementos visuales que articulan la historia (los personajes, el barco, los contenedores, el Zoo)?

Un método muy importante que también aprendí cuando cursaba la materia es la de bajar una idea y hacerla en animación. Antes que nada, si querías contar algo lo importante era dar mi opinión al respecto y no “mi corto es sobre tal cosa” (en tono irónico) sino una idea formada, lo que pienso sobre eso que quiero animar y a partir de allí comenzar a trabajar. En este sentido y sumado a todo lo que les señalaba antes la idea comenzó a mutar del tema de la inmigración al del amor a primera vista de dos seres que pueden ser muy distintos pero que sin embargo pueden funcionar, pueden encajar entre ellos. Entonces, todo mi trabajo de investigación y desarrollo previo se centraba en definiciones que me servían para unir lo que es una grúa y una jirafa. Y de ahí se fue armando una escaleta que te sirve para ordenar las ideas y ver qué acciones dramáticas te faltan. Por ejemplo, al principio simplemente venía la jirafa, había un flechazo, después saltaba al barco y se iba. Entonces necesitaba darle una mayor dimensión dramática, necesitaba generar un conflicto y fue así como surgió el Zoológico y los containers que al acumularse van generando un muro hasta que finalmente veda la mirada entre ambos, que es lo fundamental de los personajes: los ojos, la mirada. Para mí la mirada de los personajes es la entrada a su espíritu y por lo tanto es muy importante que sea muy honesta también. Otra cosa importante fue la caracterización de estos personajes, trasladando materialmente en el dibujo lo que te decía antes... ¿por qué una grúa y una jirafa, aunque sean tan distintas, no pueden ser iguales y funcionar? Entonces comencé a dotarlos de características físicas similares manteniendo su naturaleza diferente como lo es la de una máquina y un ser vivo: aunque sean de texturas y superficies materiales muy distintas trabajé para que las medidas y las proporciones de ambos sean muy parecidas, que la grúa sea un poco más rayada y la jirafa sea más suave, etc. Esas son cosas que fueron madurando con el proceso.


Más allá de los rasgos característicos del dibujo en sí, como pueden ser el trazo, el estilo, los colores, las texturas hay elementos propios de la sintaxis cinematográfica que entran en juego, como la elección de los tamaños de plano: “acá voy a contar con un primer plano, acá con un plano general”. ¿Cómo surgen estas elecciones de puesta y de montaje?

El motivo principal siempre es el mismo: ¿cuál es la elección con relación a los personajes que más me emociona a mí? Entonces la elección depende de eso, de lo que transmita esa emoción lo más orgánicamente posible. ¡No hay otra! Si en un momento la acción dramática me pide que el barco se esté yendo con la jirafa y la grúa no se puede mover, entonces necesito mostrarlo en un plano abierto, porque el personaje está solo y el barco se está yendo. Si lo cierro entonces no veo ni al barco ni al personaje en el contexto solitario. Pero como también tengo que mostrar que el personaje de la grúa está atado, entonces paso a un plano más cerrado, para ver que los pies están quietos y sujetos a la tierra. Obviamente este es un proceso donde la experiencia y la prueba y error te va llevando a afinar tu mirada y tu criterio. Ahora lo tengo muchísimo más claro que cuando estudiaba y tiene que ver con que empecé a experimentarlo yo mismo con la animación y es allí donde todo el conocimiento teórico que absorbiste lo recuperás y lo encauzás. Además lo estás dibujando 12 veces por segundo mientras que cuando encendés el play de la cámara siempre podés volver a filmarlo desde distintos tamaños y ángulos, en cambio acá lo pensás mucho más porque… “¿Hago 12 veces por segundo eso? ¿Tiene que estar ahí?”


Antes hablabas de tu primer acercamiento al sonido. Surge entonces una pregunta casi obligada. ¿Cómo trabajás el sonido de tus animaciones? ¿Qué importancia tiene para vos?

Lo que me interesa del sonido más que nada es su capacidad expresiva y fundamentalmente lo que se refiere a la música concretamente y creo que a partir de la experiencia de La grúa y la jirafa voy a trabajar de la misma forma, únicamente con música y con mi papá, Eduardo Bellini, quien fue el encargado de la banda sonora. Creo que la música es pura forma y con las imágenes genera un sentido único, una emoción increíble.

Mi papá estudió música toda su vida pero por circunstancias de la vida no pudo dedicarse a ello. Con el cortometraje fue como un reencuentro tanto para él con lo musical como mío con él. Y en verdad fue una experiencia buenísima en ambos sentidos, porque nunca habíamos hecho nada juntos. Y realmente es una persona muy talentosa que sabe muchísimo y poder trabajar juntos fue realmente muy importante para mí. De hecho la banda de sonido ganó un premio en Uncipar(11), lo que realmente fue muy gratificante para él.

Como con todos los recursos expresivos utilizados en La grúa y la jirafa lo que yo quería también con la música era que emocionara naturalmente y entonces quería que tocara la banda mientras veía las imágenes. Así que cuando se lo propuse a mi papá el me dijo “voy a pensar algo” y en el momento de grabación final tenía la estructura pero ejecutó la pieza musical mientras veía las imágenes, ahí mismo iba ajustando con ciertas cosas libradas a la improvisación. Y lo mejor de todo es que quedó de primera toma, esa es la que quedó en el cortometraje. Después me dijo “vamos a hacer otra” y yo dije “dale”. En realidad la tocó pero no la grabé, quedó la primera (risas).


La grúa y la jirafa no trabaja con diálogos, y más allá del trabajo sonoro, se trabaja estrictamente con la imagen.

A mí lo que me interesaba particularmente era contar a través de la imagen y generar sentido a través de la sucesión de planos y fragmentos, que la imagen cuente sin voces porque si lo lográs es mucho más emocionante que tener todo el tiempo a los personajes hablando y explicándolo todo “te amo grúa, no sabes cuánto te quiero”. Simplemente con un plano cerrado, el contacto de las cabezas entre ambos y la actitud de los ojos lo generás igual, pero de una manera creo yo mucho más natural y por lo tanto emociona realmente. Si bien yo siempre estuve interesado por el sonido y su capacidad expresiva, creo que en lo que se refiere a diálogos concretamente tenés que usarlos sólo cuando la imagen no puede dar cuenta de lo que querés expresar, porque una cosa es trabajar el sonido expresivamente y otra cosa es que a los personajes les salgan sonidos de la boca porque sí.


Muchas veces uno se encuentra con animaciones donde la tecnología y los procesos digitales son los protagonistas, el virtuosismo por sobre el mundo representado, por sobre la idea. ¿Cuánto influye la tecnología con relación al resultado de los trabajos? ¿Creés que la tecnología permite contar nuevas historias?

Hay trabajos que buscan más como punto de partida la tecnología y no la emoción generada por los personajes, “miren el 3D y cómo se mueve la cámara” y yo pienso “¡Para! Contá algo”. A mí me gustan mucho más las animaciones “honestas”, esos trabajos en los que existe algo muy humano detrás de la realización en sí y que te emocionan sinceramente, más allá de la calidad técnica o la grandilocuencia de efectos tecnológicos. En este sentido me gustan mucho los trabajos y los personajes como Dr. Katz, Creature Comforts(12), Phantasmagoria, las películas de MiyazakiKong(13). Lo bueno de la tecnología en todo caso es que democratiza el acceso. Son muy buenas las herramientas y la velocidad de los tiempos de los procesos mientras preexista una idea que emocione, porque si no tenés qué contar no sirve de nada.

A mí particularmente me gusta mucho lo que es el trazo que tiembla, o sea que posea cierto dinamismo eléctrico porque le da vida a los personajes, no me gusta el vector, no me gusta el key frame(14) donde marcás el punto y la computadora te hace el resto de la línea. Me gusta trabajar de una manera más artesanal, el cuadro a cuadro donde tenés que dibujar todas las posiciones.


¿Cómo es la experiencia de trabajar por encargo con relación a esto que definís como animaciones “honestas”? ¿Tenés la misma libertad creativa que cuando producís algo personalmente?

Si, por ahora tengo la misma libertad creativa. Lo que sucede es que me contactan a mí para realizar un trabajo y no al revés -aunque debería empezar a hacerlo más-, y eso es muy buena señal porque seguramente debe existir algo de lo que hago, de mi estilo o mi forma de representar que les interesa para contactarme. Y como yo creo que mis animaciones son “honestas”, entonces... se cierra ahí ¿no? Por ejemplo, en el 2006 La grúa y la jirafa ganó el premio “Ojo de Piedra” a la mejor animación en el Festival de Cortos de Tandil y para este año me convocaron para hacer un institucional que se proyectaría delante de cada película y cuando lo acepté me propuse trabajar de la misma manera que trabajo para mis propios proyectos, porque es la única manera que conozco y es la única forma que me gusta trabajar. Entonces, lo que menos quería hacer era efectos “locos” ni nada grandilocuente, simplemente una animación institucional que diera cierta información que necesitaban pero fundamentalmente que emocionara a través de los personajes. Eso es honesto creo yo, que tiene que ver también con serlo con uno mismo. Del mismo modo ahora estoy trabajando en un institucional para un festival de cine africano en México y también con unas ilustraciones para una revista infantil en Japón. También se acercaron de Cartoon Network(15) para hacer una serie de veinte capítulos para el año que viene... pero eso lo estoy evaluando más porque ahí no se de cuánta libertad dispongo.


En lo que se refiere a la animación concretamente existen creemos dos preconceptos de los que nos gustaría conocer tu opinión. En primer lugar: saber animar implica saber “dibujar bien”.

Definitivamente no. Lo que tengo clarísimo es que dibujo y animación son dos cosas emparentadas pero distintas, no es sinónimo una de la otra. A mí me sirvió sacarme ese preconcepto de la cabeza para trabajar en profundidad las ideas y no cuartarme creativamente como si fuera una falta, sino potenciarlo y decirme “bueno, qué me importa… yo cuento así. Este es mi estilo”.


Eso es lo que le otorga honestidad a tus trabajos quizás…

Puede ser, no lo había pensado nunca. Para darte un ejemplo muy concreto y clave pensemos en Don Hertzfeldt(16). Simplemente con palotes y líneas -ese es su estilo- pero con muy buenas ideas logra una narrativa extremadamente graciosa, rayando el humor absurdo.  ¿Dónde está la clave entonces? La clave para mí es que el personaje emocione, eso es lo más importante de todo. Si son palotes, si es un hilo, plastilina, marionetas no importa demasiado en este sentido, sino que se exprese en cualquier estilo la idea y que emocione en el sentido amplio del término. Si el espectador se emociona y luego quiere saber más acerca del personaje y cómo sigue -como sucede con las buenas series animadas- ya está, tenés un producto “honesto” porque no está forzado sino que naturalmente emociona.

En ese sentido creo que hay gestos en los personajes que son claves para expresar su espíritu, porque hacen que el personaje piense y actúe… exista. Y son cosas en las que tenés que pensar mucho en el momento de crear a los personajes y caracterizarlos. En mi caso particular yo lo ensayé, lo actué y a partir de allí hice como veinte pruebas antes de llegar al personaje final. Requiere de un proceso de maduración. Después que lograste eso, ya está, porque tenés al personaje, lo conocés y cuando lo articulás con la historia lo importante es no traicionar su espíritu.


En segundo lugar: La animación está dirigida y concebida para un público netamente infantil.

En realidad la cuestión del espectador es algo complejo. Cuando yo comencé con el proyecto era una práctica para la facultad, así que no estaba pensando en el espectador concretamente. De todas maneras y más allá de que no estaba pensando en el espectador en términos concientes digamos, siempre existe un espectador tácito, porque cuando lo terminás decís “¿a quién se lo muestro?”. Pero nunca hubo una lógica con relación al espectador en la que me dijera “si acá pasa tal cosa el espectador va a pensar tal cosa”. Lo que te puedo decir con respecto a ello es que si bien no fue específicamente concebida para niños, tuvo muy buena recepción entre el público infantil, al igual que el adulto también.

Me acuerdo una anécdota que viví en el primer día de proyección en el festival de Roma. Para ingresar a la sala te daban una credencial que decía “registra”. La película estaba incluída en una sección llamada “Alicia en la cittá” que era exclusiva para escuelas y entonces iban muchos contingentes de escuelas a ver los cortometrajes de la sección. Cuando terminó la proyección y me estaba yendo de repente un profesor dice “Ah, ¡registra!” y se acercaron los chicos diciéndome “Ah, ¡registra, registra!”. Entonces, conmovido por la situación yo pensaba “pero, era un cortometraje para la facultad”. Y de repente había una ola de niños que te pedían que le firmaras cosas, como si estuvieras dando autógrafos, porque realmente les había gustado. Pero no termina acá esta historia. En un momento se acerca una maestra con una nena muy tímida -porque se acercó agarrada a la pierna de la maestra- y me dice “esta es una alumna que se llama Bellini igual que vos y te quería dar algo” y la nena me dice “tomá, para vos” y me obsequió un dibujo de una jirafa que decía “for you”. Estas son cosas que te confirman que vas por un camino y que quizás debas continuar haciéndolo como vos realmente lo concebís pero con una idea más concreta de la recepción del público, porque a los niños de todos lados realmente les fascinó La grúa y la jirafa. Entonces la película deja de ser tuya y pasa a ser del público, de los niños en este caso, aunque originariamente yo no la haya concebido exclusivamente para niños. Es más, ni siquiera lo pensaba pero a partir de la experiencia tengo una idea mucho más definida de cómo funciona lo que hago. De todas maneras es una primera experiencia.


Para La grúa y la jirafa hiciste unos 4000 dibujos casi... ¿Te lanzarías a hacer una largometraje con la misma técnica?

Por el momento creo que no, porque además recién empiezo y estoy aprendiendo y acumulando experiencia. Además, hacer una largometraje de estás características implica unos tiempos en los que necesitás un equipo, porque si querés hacerlo en una año no necesitás una mesa, necesitás diez mesas. Y es complejo y raro también eso para mí porque... ¿qué hago? ¿Hago el dibujo mío y que copien el estilo? ¿Pero cómo? ¡Yo tengo un estilo! Por otro lado, si entonces no tenés ese equipo entonces lo que tiene que pasar es que la idea sea tan buena para que te financien y puedas estar cinco años pensando sólo en eso. Además estrenar un largometraje implica la categoría de público en el sentido clásico del término, es decir la cuestión de cantidad de público, taquilla, más las ideas relacionadas con la financiación y el productor...  Suponé que digo “bueno, está bien, hago un largometraje”. Puede enviarse a festivales claro, pero también es importante que estrene en sala comercial y si está en sala entonces interviene el crédito del INCAA... pero además las cuestiones formales también ¿no? “Si es un largometraje tiene que tener una subtrama... es como una pelota que empieza a girar y  que va creciendo cada vez más y...


...y ahí se va deshaciendo Bellini el animador…

Y sí, ahí ya me empiezo a ahogar y me cuesta... tampoco lo descarto para un futuro pero por ahora estoy bien haciendo cortometrajes y estoy aprendiendo y acumulando experiencia.


¿Y trabajar para una superproducción de animación?

¿Cómo parte de una cadena de animadores? No, no creo. Imaginate que te digan “tenés que hacer tal estilo y no importa que cuente o que emocione, vos tenés que contar esto, mové el brazo de acá hasta acá”. No podría, sería como traicionar mi propio espíritu.


¿Qué tan importante es conocer la historia de la animación para ser animador? ¿Cuáles son tus influencias o animadores con los que te identificás o cuya obra y estilo te interesan particularmente?

Creo que lo fundamental es la investigación en este sentido, es muy importante investigar y eso incluye también ver qué se hizo antes o investigar tal estilo o técnicas y saber extraer lo que te sirve. Como te decía al principio, me acuerdo cuando descubrí a Phantasmagoria de Shigeru Tamura -que es para mí el mejor de todos- realmente fue un disparador tan grande que terminó de definir mi decisión de explorar la animación. Lo mismo con Dr, Katz. A mí me encantaba ver y comprender cómo manejaba el humor con una simplicidad tremenda que también se correspondía plásticamente con el trazo del dibujo a puro píxel y temblando todo el tiempo, lo que les otorgaba a los personajes mucha más vida, que es lo fundamental para mí. Miyazaki es alguien que también me provoca muchas cosas. Más allá de El Viaje de Chihiro(17) y todas sus películas, hay una en particular que no dirigió él pero la produjo El regreso del gato(18). Pero además tenés que investigar otras artes, no únicamente animación. Por ejemplo, en pintura me vuelve loco la obra del pintor norteamericano Edward Hopper(19). Realmente su obra me dispara muchísimas sensaciones, es muy poético también.

En lo que se refiere a ficción o mejor dicho películas de acción viva, más que de autores prefiero referir a películas. Me gustó mucho Melody(20), que para mí fue como la emoción pura. Lo mismo que El sabor del té(21), que realmente disfruté muchísimo. Son películas que hasta me puedo poner a llorar solamente de pensar en ellas, porque la memoria es selectiva y si hago el esfuerzo puedo revivir la sensación, que es algo que las palabras no pueden dar cuenta pero que precisamente es lo que las hace únicas para uno. Y es realmente difícil que una película te provoque tantas sensaciones, pero cuando sucede está completamente viva en uno. En este sentido, otras películas que me marcaron muchísimo son Milagro en Milán(22) y Umberto D(23), ambas de Vittorio de Sica.

También me gusta muchísimo el animé(24) japonés en general, sobre todo el manejo de los tiempos y el nivel con el que narran las historias. Por ejemplo, en Paprika(25) lo que realmente me llamó la atención es el recurso tipo mamushkas(26): una persona empieza a soñar y en otro lado hay otra que también empieza a soñar y esos sueños empiezan a ser compartidos e interactúan en los sueños del otro personaje. Entonces hay que saber leer, porque de lo que se trata en verdad es de personas que comparten sueños... Eso es muy poético para mí, aunque sean simplemente dibujos (en tono irónico). Hay que estar siempre abierto a asimilar nuevas cosas, porque el cerebro es una máquina de absorber data.


Idealmente uno piensa a la realización cinematográfica como un trabajo en equipo, un arte en colaboración que enriquece a la obra, mientras que por la forma en que describís tu metodología de trabajo supone un proceso solitario. ¿Tenés acercamiento con otros colegas?

En animación podés trabajar sólo mientras que en cine de ficción tenés que contar con un equipo. La verdad es que prefiero trabajar sólo lo que no quiere decir aislado. Mantengo un contacto fluido con mi amiga Lucía que también se está dedicando a la animación y siempre estamos intercambiando opiniones o ayudas concretas para el proyecto del otro, como por ejemplo armar sus muñecos o para asistirla en la parte de sonido y viceversa. Del mismo modo con la gente que fui conociendo en mi recorrido de festivales y con los cuales nos mantenemos en contacto para contarnos ciertos trucos o avances y así aprender entre todos. En este sentido funciona la colaboración.

Además lo que implica viajar ¿no? Obviamente cuando yo empecé con La grúa y la jirafa no pensaba en nada de esto, pero lo cierto es que viajar te abre mucho la cabeza, las formas de pensar en otros lugares y compartir esas experiencias es muy motivante, porque además te ponés en contacto con personas que tienen muchísima experiencia y que hace muchísimo tiempo que se dedican a esto. Por ejemplo, el Cinanima de Portugal(27) es un festival -que está en la misma categoría de Annecy(28) pero que no goza de tanta popularidad- que se llena de animadores con mucha y poca experiencia pero donde todo el mundo está dispuesto a compartir su experiencia y conocimiento. Parecía un viaje de egresados de animadores y relacionarte con eso y ver los trabajos te abre muchísimo la cabeza.

Volviendo un poco al principio de la pregunta... cuando empecé a probar con la animación me servía trabajar solo pero ahora estoy viendo también otras opciones, dependiendo del proyecto. Por ejemplo, ahora estoy trabajando con un amigo Andrés que es alguien mucho más afilado que yo en lo que respecta a elaborar guiones, lo tiene así (chasquea los dedos) y me está ayudando a armar un cortometraje en base a una idea mía y también estamos pensando en otro con fotografías -que es un desafío porque yo con fotos hice pruebas nada más- para trabajarlo en conjunto desde cero y que siento que vamos a lograr un resultado realmente bueno. De todas maneras hay que poner los pies en la tierra: hice un cortometraje que le fue bien pero no es “listo, ya está”.


La grúa y la jirafa ha conseguido una gran repercusión a partir de la cantidad de premios obtenidos en muchísimos festivales, tanto nacionales e internacionales. En este contexto, ¿es la animación un medio para vivir? ¿Cómo creés que se da ese recorrido?

Algo que siempre me preguntaba y más promediando el final de la carrera era “¿cómo vivo de esto? ¿Y ahora qué hago? ¿Sonido? ¿Y todo el día con la caña así? (hace como si sostuviera una caña) Me quiero matar” (risas). Porque yo tenía mis propias ideas pero que no encontraba el camino para materializarlas antes de acceder a la animación. En este sentido, todo el recorrido de los festivales en los que participé con La grúa y la jirafa me hicieron pensar que puede ser un camino para poder vivir de la animación. Si las ideas son sinceras y funcionan y no sos tan tímido -igual yo sigo siéndolo, me cuesta mucho no serlo- como para expresarte y exponer tu trabajo es algo que puede ayudarte a mantenerte, porque los festivales son un universo que maneja grandes cantidades de dinero.

Y el recorrido... el tema es que hasta ese entonces yo no sabía nada de envíos y demás cuestiones vinculadas para presentar un material. Lo cierto es que en la Carrera te dan algo pero no es muy real cuando realmente tenés que empezar a mover tu cortometraje. Te enseñan todo lo que se refiere al  sistema INCAA digamos, pero fuera de eso... La cuestión es que uno de los ayudantes de la cátedra de Sáenz Valiente, Gonzalo, es amigo de mi hermana. Así que cuando el cortometraje estaba terminado me dije “quizás con él pueda hablar más amistosamente y me pueda orientar un poco”. Entonces hablé con él y me dijo “pero envialo a festivales”. Y así empecé y me rebotaban en casi todos los lugares. Pero seguí y con la experiencia vas aprendiendo también cómo y dónde dirigirte y también vas aprendiendo qué están buscando en ese momento. Depende mucho del festival y del material que les llega también. Si les llegan cincuenta mil cosas ya las ideas más o menos las van a tener “afiladas” y van a empezar “bueno, a ver ¿y la técnica?, bueno, a ver, y la…”. Así, dependiendo de la cantidad de trabajos que reciben van filtrando por distintos motivos. Entonces, con la experiencia vas siendo más específico, porque existen muchísimos festivales pero vos aprendés a encauzar mejor tu material cuando entendés la lógica de cada uno en ese momento particular. Así llegó el primer premio que recibió La grúa y la jirafa que fue en el festival Unifest de España.


Y después pasó un tiempo y parecía como el enanito de jardín en Amelie(29). Todo el tiempo nos llegaban tus noticias de que estabas en tal festival o que habías obtenido un nuevo premio.

Cuando comencé a enviarlo y sobretodo teniendo en cuenta que en Europa está lleno de festivales que son muy chicos y que un premio chico son € 500 -quizás para ellos es nada pero acá es un buen sueldo- comprendí que con los premios, además de obtener un reconocimiento estético, podía generar dinero. Entonces comencé realmente a tomar en serio lo de las presentaciones y los envíos, porque es un medio para generar ambas cosas: “quiero contar una idea y poder concretarla” y “quiero vivir de esto que disfruto haciéndolo”. Con eso claro y la experiencia previa lo fui enviando a todos los lugares que podía. Y al entrar y ganar algún premio me daba más ímpetu para enviarlo a más lugares. Y en los que no entraba iban teniendo elementos comunes y dispares de los que sí. Y así vas capitalizando tu trabajo. De todas maneras es lo primero que hago, es una primera experiencia. 


Y luego de La grúa y la jirafa... ¿Qué viene ahora?

Además de los proyectos con Andrés, en lo personal tengo hecho un listado como de quince ideas que a mí me gustan pero tengo que comenzar a afinarlo para buscar y extraer los momentos que a mí me sirven para comenzar con una historia. Y en esto sí soy bastante estructurado. Se te complica mucho cuando no tenés un dead-line de entregas como tenía en el marco de la materia en la facultad, pero a partir de la experiencia ya este año el dead-line me sale de adentro, “no, pero ya tengo que contar, tengo que bajarlo y contarlo”. Últimamente estoy usando más este “método” de las listas y a partir de allí comienzo a afinarlas hasta tener la guía de poses y emociones que funcionan. De ahí es un paso…ya está casi listo para hacerse, pero es un camino largo y difícil encontrar eso. Porque además tenés que seguir con el nivel que alcanzaste en tu trabajo anterior o superarlo.

Entre esas ideas tengo una que está más o menos avanzada. Lo que plantea la historia básicamente es “¿qué pasa con nuestras mascotas cuando nos vamos y quedan solas en las casas?”. Una familia se va de vacaciones y la mascota queda sola. Pero en realidad no está sola porque existe un ser que va visitando casa por casa a las mascotas que quedan solas para acompañarlas y cuando llega la familia se va y cambia de forma al otro animal de la casa siguiente. Y lo hace a modo de trabajo -pero no es que no le gusta hacerlo- es la función de ese personaje.


¿Y en qué parte del proceso estás?

¡Modelos! Tengo un personaje terminado y me falta encontrar algunos momentos más, pero este es mi segundo proyecto, que también es un cortometraje -aunque un poco más largo que tres minutos- en el que sigo la misma línea que en La grúa y la jirafa: 2D digital. Lo más novedoso es que va a haber un personaje que va a estar rotoscopiado y por lo tanto va a ser distinto, aunque el estilo del dibujo va a seguir siendo el mismo. Inclusive hice un demo de prueba para ver como funciona.

(nos muestra el demo)

Este es el demo del personaje rotoscopiado del que te hablaba y que en la historia es precisamente el personaje que va visitando las distintas casas y va cambiando de forma.  El resto, lo que sería “lo real” en la historia lo voy a trabajar en 2D digital. Me gusta que sea un gato siamés porque tiene las puntas negras y entonces hacés la forma con las puntas nada más. Es el gato de mi hermana y va a ser el actor. La idea es que lo quiero hacer actuar al gato, que es el único personaje rotoscopiado.


¿Qué te gustaría compartir con aquellos jóvenes animadores que como vos se inician en este mundo?

(piensa) Creo que antes que nada tenés que elegir el área en la que querés desempeñarte. Por ejemplo, si te atrae el movimiento y realmente no te interesa contar o no tenés una idea que quieras contar entonces es totalmente válido que te pongas a hacer intermedios o te la pases dibujando en el estudio de “Isidoro(30). Si lo que realmente te interesa es investigar y capacitarte en el movimiento es tan válido como aquel que está interesado en contar sus propias ideas. Ahora, lo importante es que si estás en esa situación no caigas en hacer intermedios o no estés dos años “no, porque mirá si en una de esas consigo…”. Si tenés la idea y las ganas tirate y sentate a trabajar. Es como me pasó un poco a mí con relación al sonido. Si estás contento haciendo únicamente sonido y llegás a tu casa y te sentís bien... Pero si se te ocurre una idea y decís “Uy, quiero hacer eso” dejá de hacer únicamente sonido y comenzá a pensar cómo y por dónde querés contarlo. Si ves que por documental no funciona y por ficción tampoco quizás surja por el lado de la animación. Tenés que ver qué te gusta hacer y hacerlo, no hay más trucos de magia, y si no sabés hacerlo podés estudiar cine que siempre es bueno porque te otorga herramientas expresivas y aunque en el momento de transitarla quizás no lo veas, aunque pienses que no aprendés y que son todas acumulaciones de entregas, por algún lado se te mete en el cerebro. A mí me pasaba con el encuadre, para mí era muy complicado eso y luego, madurándolo, me di cuenta no es tan difícil, es nada más…el tema es que estás todo el tiempo pensando qué te van a decir “no, pero mirá si lo hago así y después…”. Ese tipo de pensamiento tenés que sacártelo de la cabeza porque no hay otra manera de decir algo. Si vos querés tomar agua no vas a tomar una jarra con jugo, vas a tomar una botella con agua, la vas a servir en el vaso y vas a tomar agua. Aunque parezca una obviedad lo que digo, del mismo modo si vos querés que el personaje emocione no vas a mostrar los brazos haciendo así (mueve sus brazos imitando un movimiento de vaivén) porque no emocionan. La emoción para mí pasa por los ojos porque son la entrada al alma del personaje, es lo que realmente les da vida y por eso emocionan, emoción en el sentido amplio del término. ¿Entonces? ¿Qué vas a hacer? Mostrar más la parte de los ojos. A la hora de decidir estas cosas lo fundamental es lo que te parece a vos, que cosas pueden ir y que no y creo que no hay muchos más secretos. Si vos pensás que eso sirve para contar podés dejarlo y si no sirve para contar no lo pongas, lo que no cuenta no tiene que estar al menos que quieras que distraiga con algún sentido, pero ya ahí también estaría contando. 

Acerca de Vladimir Bellini

Nació en 1980 en Buenos Aire, Argentina. Estudió la Carrera de Diseño de Imagen y Sonido en la Universidad de Buenos Aires. Se dedica a la animación y la ilustración realizando trabajos independientes propios y por encargo.

La grúa y la jirafa es su primer cortometraje animado con una producción totalmente independiente. Contó con la ayuda de su familia y la música original es de su padre, Eduardo Bellini.

Desde su estreno en el 8º Bafici 2006, La grúa y la jirafa ha recibido 27 premios y reconocimientos tanto nacionales como internacionales como por ejemplo en el 10º Japan Media Arts Festival (Japón), 1º Riviera Maya Underground Film Festival (México), 2° UNIFEST, (España) o Yahoo! Short Film Festival (USA), entre otros, y fue proyectado en más de 120 festivales en el mundo y en canales de televisión por cable como “I-SAT”, “Ciudad Abierta” y “Canal á”. Además, en 2008 se editará en formato de libro infantil bajo una reconocida editorial española.

Para más Información acerca del realizador:
http://www.vlasvlasvlas.com.ar/
http://www.animafest.com.ar/
http://www.cinesobrecine.com.ar/

Notas al Pie

(1) Rodolfo “Rufo” Sáenz Valiente (1944-2006). Estudió Experimentación Audiovisual en el Instituto Di Tella. Fotógrafo y dibujante, trabajó como diseñador gráfico y, años más tarde, creó el Curso de Animación en el Instituto de Cine de Avellaneda. Fue profesor adjunto en la cátedra Diseño Gráfico para Cine, TV y Video, luego titular de la cátedra de Diseño Audiovisual III de la Carrera de Diseño de Imagen y Sonido (FADU-UBA) orientado exclusivamente a la animación, y de Efectos Especiales y Animación e Imagen Digital. Al frente de su propia productora de cine publicitario de animación, realizó más de cien obras memorables. En 2006 Ediciones de La Flor editó su libro “Arte y Técnica de la Animación. Clásica. Corpórea. Computada” -el primero sobre animación visual escrito en castellano y considerado como uno de los mejores libros de didáctica de la animación de todo el mundo- que el autor realizó con la ayuda de su hijo Juan -también dibujante, ilustrador y animador- y de un gran número de colegas que aportaron desinteresadamente sus obras para el proyecto. (Volver)

(2) Siglas que definen a  Diseño Audio Visual, materia troncal que se dicta y cursa en la Carrera de Diseño de Imagen y Sonido en los tres Niveles. Para hacer un paralelo, en otras carreras de cine y artes audiovisuales se la conoce como Realización. (Volver)

(3) Se refiere a Lucía Las Heras que, como Vladimir Bellini, estudió la Carrera de Diseño de Imagen y Sonido (UBA). Su cortometraje de animación Tuercas -codirigido junto a Andrea Leiva- ganó en 2005 el Premio Kodak al Mejor Corto de Animación Nacional, proyectado en la Sección Vitrina Argentina en el marco del 20° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. (Volver)

(4) La Ciudad Universitaria de Buenos Aires, ubicada en el barrio porteño de Belgrano, es el conjunto de edificios que conforman uno de los dos campus de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la mayor entidad de educación superior de la Argentina. En ella se cursan las carreras pertenecientes a la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo -entre ellas Diseño de Imagen y Sonido-, a la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y al Ciclo Básico Común. En Ciudad Universitaria se desarrollan también actividades de índole científica, a través de los institutos asociados del CONICET. (Volver)

(5) Ramón Gómez de la Serna (Madrid, 1888-Buenos Aires, 1963). Escritor vanguardista español, generalmente adscrito al Novecentismo e inventor del género literario conocido como greguería. (Volver)

(6) Las greguerías son textos breves, generalmente de una sola frase, que expresan, de forma aguda y original, pensamientos filosóficos, humorísticos, pragmáticos, líricos, etc. Por ejemplos: “La Zeta es un siete que oye misa”, “Las golondrinas son los pájaros vestidos con etiqueta”. (Volver)

(7) Técnica de animación que consiste en aparentar el movimiento de objetos estáticos capturando fotografías. En general se denomina animaciones de stop motion a las que no fueron dibujadas ni pintadas, sino que fueron creadas tomando imágenes de la realidad. Hay dos grandes grupos de animaciones stop-motion: la animación de plastilina (o cualquier material maleable), en inglés claymation, y las animaciones de objetos (más rígidos). (Volver)

(8) Locomotion fue un canal latinoamericano de televisión por cable desde 1996 al 2005 con la emisión de dibujos animados 24 hs. al día. Originariamente fue destinado al público infantil. Sin embargo, en vista de la dura competencia de los otros canales de animación para niños, el canal fue orientado al animé japonés y a la animación para adultos (South Park, Duckman, The Critic, Bob and Margaret, Dr. Katz, Professional Therapist , Ren and Stimpy, etc.). (Volver)

(9) A piece of Phantasmagoria es una serie de animación del reconocido artista Shigeru Tamura, que se destaca por la creación de historias ambientadas en mundos fantásticos e imágenes de alto contenido poético. (Volver)

(10) Dr. Katz, Professional Therapist es una serie animada creada por Johnathan Katz. Conocida por ser de animación cruda, ya que en ella sólo las personas tienen color y los objetos inanimados son en blanco y negro. (Volver)

(11) UNCIPAR (Unión de Cineastas de Paso Reducido). Tradicional festival de cortometrajes que se lleva a cabo en la ciudad de Villa Gesell. (Volver)

(12) Creature Comforts es una serie creada por la compañía de animación Aardman (Chicken Run, Wallace y Gromit) realizada en stop-motion con plastilina y protagonizada íntegramente por animales. (Volver)

(13) Hayao Miyazaki. Realizador y productor de dibujos animados (animé) japonés, nacido en Tokio el 5 de enero de 1941. Es considerado como uno de los mejores realizadores de animación de la historia. Entre su prolífica obra animada se destacan El viaje de Chihiro (Sen to Chihiro no kamikakushi, 2001), La princesa Mononoke (Mononoke-hime, 1997) y la exitosa serie de TV Heidi (Arupusu no shôjo Haiji, 1974). (Volver)

(14) Key frame (or keyframe) es una herramienta que define los puntos de inicio y fin de una de una línea de un dibujo completándose el resto automáticamente, lo que supone un trazo mucho más controlado y acabado que el realizado a mano. (Volver)

(15) Cartoon Network es un canal de televisión creado por Turner Broadcasting que se dedica exclusivamente a la animación y es el más grande del mundo en este tipo de transmisiones. Se emite en todo el mundo a través de cable y satélite, con versiones de su programación en diversos idiomas. (Volver) 

(16) Don Hertzfeldt. Animador norteamericano nacido en 1976. Pese a su temprana edad, su obra ha logrado reconocimiento y trascendencia internacional. Con su propio estudio Bitter Films Production en 2001 produce Rejected que es nominado para un premio Oscar. También compitió en Cannes con muchos de sus trabajos. (Volver)

(17) El viaje de Chihiro (Sen to Chihiro no kamikakushi, 2001) de Hayao Miyazaki. (Volver)

(18) El regreso del gato (Neko no Ongaeshi, 2002) de Hiroyuki Morita. (Volver)

(19) Edward Hopper (1882-1967). Famoso pintor estadounidense, célebre sobre todo por sus retratos de la soledad en la vida norteamericana contemporánea. Se le considera uno de los pintores de la “Ash Can School”, que a través de Arshile Gorky llevó al Expresionismo Abstracto posterior a la Segunda Guerra Mundial. (Volver)

(20) Melody (Melody, 1971) de Waris Hussein sobre un guión de Alan Parker. (Volver)

(21) El sabor del té (Cha no aji, 2004) de Katsuhito Ishii. (Volver)

(22) Milagro en Milán (Miracolo a Milano, 1950) Vittorio de Sica. (Volver)

(23) Umberto D (Umberto D, 1952) Vittorio de Sica. (Volver)

(24) Animé se refiere al término que agrupa los dibujos animados de procedencia japonesa y que comparten ciertos rasgos comunes como los ojos grandes y de colores llamativos de los personajes, hasta cierto grado los elementos relacionados o el cuerpo muy parecido a las proporciones humanas pero de manera escultural como en el moé. (Volver)

(25) Paprika (Paprika, 2006) de Satoshi Kon. (Volver) 

(26) También conocidas como matrioskas son unas muñecas tradicionales rusas creadas en 1890, cuya originalidad consiste en que se encuentran huecas por dentro, de tal manera que en su interior albergan una nueva muñeca, y ésta a su vez a otra, y ésta a su vez otra, en un número variable que puede ir desde cinco hasta el número que se desee, aunque es raro que pasen de veinte. (Volver)

(27) 30° Cinanima (Festival Internacional de Cine de Animación) 2006. (Volver)

(28) Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy (Francia). (Volver)

(29) El fabuloso destino de Amélie Poulain (Le fabuleux destin d'Amélie Poulain, 2001) de Jean-Pierre Jeunet. (Volver)

(30) Isidoro, la película (2007) de José Luis Massa y Eduardo Gondell. (Volver)

 

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